Pues a mí la fecha también me da igual, pero hay que tener en cuenta que si las viviendas las entregan como muy pronto en Septiembre, vamos a tener que hacer un botellón de verdad, o sea, en la calle, porque no creo que nadie tenga ni siquiera la nevera en su casa y ya se sabe que en este tipo de reuniones lo fundamental es el hielo.