A ese paso, como sigáis así, me veo un día en la piscina presenciando un multitudinario fusilamiento de todos los fumadores y fumadores que haya en la macrochupiurbanización. Joer como sois.
Por otra parte, según los mensajes, que están bien, esto se está convirtiendo en un tratado agropecuario de ética y buenas maneras. No está mal para un verano tan tórrido como el que nos espera. Perdonad, voy a seguir leyendo un libro. Hasta luego...