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Desperfectos en las viviendas nuevas
El 95% de las viviendas españolas presentan más de diez desperfectos en el momento de la entrega de llaves y en el 35% de los casos se registran más de 25 incidencias.
Antes de firmar la entrega del piso conviene seguir una serie de consejos para la identificación de posibles desperfectos como la comprobación de los sistemas de seguridad y la revisión en profundidad de paredes, suelos y techos.
Los principales problemas con los que se encuentran los compradores de una vivienda en el momento de hacer uso de su posesión están relacionados con las humedades. Después aparecen también las fugas en la calefacción y los acabados en las tareas de carpintería y pintura. Según este estudio, el 75% del total de las quejas están originadas por los defectos en la construcción, mientras que sólo en el 7% de los casos se deben al incumplimiento de la "memoria de calidades"
De los problemas que se presentan en las casas se tiene más información: no se resuelven de manera instantánea. En el 63% de los casos el plazo de reparación de los desperfectos se prolonga más allá de las dos semanas, el 29% se resuelve en unos diez días y sólo el 8% se consigue en un periodo inferior a siete días. En cuanto al coste unitario de la reparación, el 72% se sitúa entre los 300 euros y los 600 euros por vivienda, el 17% del total no alcanza los 300 euros y el 11% está por encima de los 600 euros.
Muchas promotoras, conscientes de este tipo de problemas, están llevando a cabo acciones específicas para detectar incidencias en la entrega de viviendas. La más importante es la confección de una lista de remates y acabados, que se realiza junto con el propietario, en el momento de entrega de la vivienda. De esta forma se previenen las quejas posteriores sobre el estado en que se entrega la propiedad.
El Código Civil establece un plazo máximo de seis meses para reclamar por defectos no visibles.
Consejos
Antes de firmar la entrega del piso conviene hacer una revisión del inmueble en profundidad. No se olvide de:
* Revisar paredes, techos y suelos ante posibles grietas estructurales o daños por humedad.
* Observar el estado de los marcos de las ventanas por si entrara humedad.
* Detectar los sistemas de ventilación en cocina y baños.
* Comprobar si las paredes exteriores muestran signos de desprendimiento.
* Conocer los sistemas de seguridad de los que dispone el inmueble.
* Descubrir posibles vicios ocultos ( puertas que cierran mal, suelos que chirrían, etc.)
* Solicitar los servicios de un profesional en caso de dudas sobre el estado estructural del inmueble.