Yo me he educado en privado... Y por todo prefiero el público. Aunque todo será mejorable.
Sin educación ultra religiosa, ni libros prohibidos, ni elitismos absurdos. Sin que cobren por dos lados y con subterfugios. Con profesorado precario, afín, no cualificado.
Por algo la gente no quiere que la deriven a hospitales privados para operarse. Que prime el servicio no el dinero.