Entiendo que la ampliación del aeropuerto de Barajas está muy ligada al desarrollo de la propia Comunidad de Madrid (en su conjunto, sí), y desgraciadamente, hasta que se construya y ponga en funcionamiento un nuevo aeropuerto (¿dentro de 50 años? ¿100?), los municipios situados alrededor deberán soportar los inconvenientes propios de este tipo de infraestructuras. Llevo viviendo ya dos años en Paracuellos, en la ladera directamente enfrentada a la nueva pista más cercana, y es cierto que se escucha ruido, pero no creo que me vuelva loco o mi calidad de vida se vea gravemente afectada. Sinceramente, antes vivía junto a la carretera de Andalucía y se oían muchos más ruidos, por no hablar de las terrazas de verano o las peleas a altas horas de la noche.
Tengo tantas esperanzas en el cierre nocturno del aeropuerto como en que me toque la lotería. ¡Que coño! Seguro que al final me toca el gordo, si echo, claro. Las limitaciones al tráfico aéreo sí me parecen más posible, pero…
Francamente, la presencia de políticos caciquistas afecta más a mi vida.
El precio de las viviendas me afecta a mí y a mis hijos ni te cuento, de seguir así.
El mundial de fútbol afecta a mi desarrollo intelectual.
Que aún exista la fiesta taurina me parece vergonzoso en un país que se supone desarrollado.
Lo de la central de ciclo combinado amenaza. Sí, ponedme unos parques preciosos al lado de un río cada vez más degradado y con un aire que se va a ver afectado por un cambio medioambiental de la leche (http://www.avmiramadrid.com/medioambiente.html).
Bueno, estamos todos de acuerdo. ¡No a los ruidos de los aviones! Pero, ¡carallo!, ¿y todo lo demás?
¡HUELGA GENERAL!
¡VIVA EVO MORALES!
¡LEÑA AL MONO!
Prometo dejar las drogas, pero que nadie se apropie de ellas.
Y que conste que no trabajo en el aeropuerto ni en ninguna empresa asociada a sus actividades, pero esta mierda de aeropuerto da mucho trabajo alrededor.