No es por hacer de abogado del diablo, pero es que a estas alturas, abandonar la cooperativa no es algo trivial, o al menos eso creo yo.
Teniendo en cuenta que las casas ya están construidas, y que con lo que llevamos aportado no podríamos haber pagado ni los ladrillos, está claro que ese dinero ha venido de otro sitio, concretamente del préstamo hipotecario de Caja Segovia dio a la cooperativa y que es la que ha permitido construir las casas. Y ese préstamo hay que devolverlo, en nuestro caso con las hipotecas. Es decir, que ahora mismo quien quiera abandonar la cooperativa debe garantizar que su parte se va a pagar, y eso solo se puede hacer con la entrada de otro socio.. no hay otra. No me vale eso de que muchos dicen de que las casas se la quede la cooperativa, pues la cooperativa somos nosotros, y desaparecerá cuando hayamos firmado las hipotecas, y yo bastante tengo con pagar mi casa como para tener que pagar parte de las de los demás.
Soy consciente de que muchos cooperativistas necesitan darse de baja porque su situación ha cambiado (bien laboral o bien sentimental), y no les es posible hacerse cargo de una hipoteca, pero hay otros muchos que en su día no se dieron de baja por querer hacer negocio y como a día de hoy no es posible intentan salvar los muebles como sea, y les da igual lo que nos pase a los demás.
Respecto al retraso, pues que queréis que os diga, ni que nos hubiese mirado un tuerto, pero es lo que nos ha tocado sufrir, y en mi humilde opinión, este gran retraso a los que realmente beneficia es a quienes se quieren “dar de baja”, pues están teniendo un tiempo extra precioso para poder encontrar comprador (hay personas que han vendido su participación), y perjudicando a quienes necesitamos esa casa para vivir, entre ellas yo, que cada mes de retraso es un mes más de alquiler que tengo que pagar.
Este es mi humilde opinión, pero claro, yo veo la situación de una persona que esta esperando como agua de Mayo la entrega de su chalet para irse a vivir cuanto antes a él, mientras que habrás personas que el día de la entrega será el inicio real de sus problemas, porque entonces tendrán detrás al banco que les reclamará que les pague la casa cuya construcción ha financiado.
Para acabar, sólo quiero dar un consejo a quienes quieran irse, y es que intenten vender cuanto antes, porque si ahora es difícil, cuando los bancos empiecen a sacar su stock de viviendas va a ser prácticamente imposible.