Sinceramente, me cuesta creer que un espacio diseñado con unas aspiraciones de privacidad, uso y disfrute de unos servicios comunes donde muchos de nuestros futuros vecinos si no se han gastado más de 100 millones de las antiguas pesetas (que los hay) si más de 65 se vayan a comportar como si esto fuera la corrala de la bernarda.
Ante todo tranquilidad y paciencia que ya falta menos.
Un saludo.