Yo no me puedo quejar porque fallo que he avisado, fallo que me han resuelto, en unas ocasiones con mas suerte y prontitud que otras, todo hay que decirlo, pero siempre con buena disposición por los encargados. Espero terminar la semana que viene con la tarima (hala, levanta toda la habitación y traslada los muebles para que te quiten una tabla y dos picotazos) y no más ; cruzaré los dedos para no descubrir algo nuevo.
Lo que no alcanzo a comprender es por qué algunos fallos -que pueden esperar porque no impiden habitar la casa- los reparan de inmediato y otros -precisamente los que más urgen- tardan tanto en darlos solución (nadie que viva en su piso puede estar sin fregadero, o con los radiadores goteando). Tampoco entiendo qué orden o sistema llevan -si se lleva alguno- para reparar, por qué unos vecinos tenemos tanta suerte en ver reparados los desperfectos y otros están todavía esperando que les visiten... Digo yo que también influirá que los porfesionales o proveedores tengan intención de colaborar con los encargados porque una vez que se van de la obra, tardan muchísimo en regresar para asumir sus fallos.
Yo propongo que aquéllos a quienes falten cosas que reparar paséis un fax semanal a Arturo Cardenal, quincenal o mensual recordatorio de lo que os falta, para que se percaten de lo que hay en realidad y den un otque a quien proceda.