Convirtamos este problema en una ventaja. Cuando llegue el momento de votar el presupuesto del año que viene, teniendo en cuenta lo mucho que tenemos ahorrado y si efectivamente para entonces se ha solucionado lo del jardín (será en marzo, no es mucho pedir ¿no?), ajustamos la cuota a nuestras necesidades reales y dejamos de engordar la cuenta corriente.
Todos empezamos a gastar un poquito menos cada mes y en estos dos años habremos constituido un fondo de reserva envidia de Valderribas entero y parte del extranjero.
Amor y Paz.